Capote volvió a encontrarse con el mar

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Creado: Miércoles, 16 Octubre 2019 17:17
Última actualización: Miércoles, 16 Octubre 2019 17:17
Escrito por Ortelio González
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Horas después de que cientos de moronense, en representación del pueblo avileño, le rindieran el último tributo en la funeraria de la Ciudad del Gallo, familiares y amistades más allegados diseminaron las cenizas, 362 metros mar adentro, donde el 29 de marzo de 1983, junto a tres hombres y tres mujeres, incluida Mayra, su esposa y compañera de mil batallas, Capote comenzó a materializar los sueños de Fidel.

«Si un hombre ha dejado una impronta en la manigua, una familia que lo ama, una huella en la historia, una piedra en el mar, un sendero hacia el horizonte, ese fue Evelio Capote», dijo en sencillas palabras Carlos Ruiz Garrido Pérez, primer secretario del Partido en de Ciego de Ávila.

Nacido en Bayamo, provincia de Granma, Capote fue un niño de campo que forjó sus primeros sueños como carbonero, cortador de caña, carretero… hasta que escuchó a hombres que hablaban de libertad y de justicia. Fue entonces cuando calzó las botas de andar por los montes del III Frente Oriental Mario Muñoz Monroy y participó en el levantamiento del 9 de abril, en los combates de la Loma del Gato, el Cristo y en la toma del cuartel de La Maya, entre otras acciones.

«¡Qué momento tan difícil!: echar las cenizas al mar que tanto amó», se le escuchó decir a Mayra, en voz muy baja, como para que solo la escuchara Capote, el hombre que por su obra alcanzó el olimpo de los héroes de la patria.